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Las Crónicas del Viajero VIII - Proyecto Nostradamus

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Una de las frases célebres de Julio César es "Alea iacta est", o sea, "los dados han sido tirados". En ese caso la suerte ya estaba tirada (iacta est), pero ¿qué pasa antes? Pues entonces está en proyecto, es decir proiectus, un derivado del supino del verbo proicere, del latín pro (hacia adelante) y iacere (lanzar) cuyo supino es pro- más iactum, que con apofonía da proiectum. Es decir, proyecto es literalmente lanzamiento hacia delante, hacia el futuro.

En torno a las Centurias moran innumerables planteamientos, sin embargo poco se ha profundizado sobre ellas en torno ya no desde la perspectiva de su construcción sino desde el punto de vista de su propósito. Por ello he elegido el concepto “Proyecto” que les explico en el párrafo anterior.

Una de las primeras preguntas que debemos hacernos es ¿Cuál era el propósito de las Centurias? Un propósito por cierto que está más allá de lo explícitamente dicho por el propio Nostradamus en sus epístolas tanto a su hijo Cesar como a Enrique II.

Y digo más allá, porque una cosa es plantear un propósito y otro muy distinto es observar como se ha planteado dicho propósito a través de la obra misma. Y en el caso particular de Nostradamus, existe una enorme diferencia entre ambos puntos de vista y que intentaré develar.

Sepamos que cada cuarteta contiene un futuro visionado, acompañado de entornos asombrosos, me refiero a inventos, artilugios, accesorios, etc. Si visiona por ejemplo el ataque atómico norteamericano a Hiroshima o Nagasaki en 1945, esta visión se acompañará de elementos extraordinarios: Hongo atómico, destrucción provocada, luz cegadora, etc. Visiones asombrosas para un hombre del siglo XVI, pero también debemos considerar que esas mismas visiones serán asombrosas para un hombre de siglos posteriores, como el siglo XVII, XVIII e incluso siglo XIX.

Consideremos por tanto que ningún hombre de esos siglos podría asociar esa cuarteta a algún hecho significativo pues no existe en su entorno inmediato ningún parangón ni siquiera histórico que se aproxime. No existe en su bagaje cultural así de simple. Me explico: ¿Cómo podría un hombre normal del siglo XVI o XVII o XVIII o XIX entender y asociar la cuarteta que nos habla de Hiroshima o Nagasaki a una fusión nuclear?

Por otra parte. A raíz de esas mismas visiones, Nostradamus sabe que no le entenderán ni nadie de esas épocas podría develar alguna pizca del sentido de esa cuarteta. Ello nos lleva a pensar que Nostradamus no escribió para esos hombres de esos siglos.

Pero, ¿para quién escribiría esas cuartetas entonces?

Nostradamus sabe que a medida que el conocimiento humano se expanda surgirán hombres con el conocimiento necesario y una capacidad de asombro llevada a cero que abrirá la mente. Y señalo llevada a cero porque entiendo esa capacidad de asombro como la capacidad que tienen aquellos que no pudiendo comprender fenómenos o situaciones, recurren muchas veces a plantear verdaderos laberintos sin salida, incorporando elementos religiosos, de fe, de paralelismos comparativos para explicarlos o significarlos. Tal cosa ocurre cuando uno lee por ejemplo la Biblia. O cuando el mismo Nostradamus habla de Dios en sus primeras cuartetas en la primera centuria.

Cuando la capacidad de asombro es cero, entonces esa capacidad es la que logra definir y significar nítidamente un entorno y los fenómenos y situaciones que le pueden acompañar. Un ejemplo para que nos quede más claro este aspecto sería plantear si un hombre del siglo XVI o del XVII o del XVIII o del XIX observa un Ovni ¿cuál sería su percepción?: ¿Qué se trata de un Ovni? ¿De un objeto quizás de otro planeta o de otra dimensión o de otro tiempo? La respuesta es que su mente jamás comprendería tales significancias. Ese hombre no comprendería la verdadera significación de ese fenómeno ya que su capacidad de asombro es altísima. Y obviamente si esa capacidad es alta, entonces la interpretación que haga de cualquier cuarteta de Nostradamus se planteará como más oscura y extraña y se esconderá todavía más, debido naturalmente a los recursos imaginativos que ese hombre llegue a plantear. Entre esos recursos el religioso sería el mayormente usado. Tal cosa lo hicieron todos los profetas del antiguo testamento.

Tal caso se dio en los milagros de Fátima a principios del siglo XX, cuando los concurrentes a Fátima, casi todos campesinos, observaron “al sol” aproximarse de una manera asombrosa e inquietante. Sin embargo tal evento no fue presenciado en ninguna otra parte del mundo. Entonces, no hubo un “sol” aproximándose, simplemente se trató de un fenómeno Ovni, tal como lo  significamos hoy. Y lo significamos hoy porque nuestra capacidad de asombro es cero.

Esto es una ventaja dado que nos permite ver el pasado de una manera distinta a la vista por nuestros ancestros. Que vieron ángeles, que interpretaron ángeles, por ejemplo. Pero abiertamente y de manera rigurosamente científica no fueron ángeles. Curioso entonces que cuando nuestra capacidad de asombro fue llenada con una profundización del conocimiento ya nadie hable o mencione siquiera que ve ángeles en pleno siglo XXI. Por ello debemos examinar la Biblia bajo la luz de esa perspectiva. Y la mitología también incluso.

Señalo la mitología porque en definitiva en ella se esconden verdades absolutas y que bajo la pobreza de los estudiosos de siempre se han quedado siempre escondidas. Así por ejemplo nadie dada crédito ni avalaba lo propuesto por Heinrich Schliemann cuando planteó la posibilidad de qué la ciudad de Troya de Homero, existía.

En definitiva, Nostradamus escribió para los hombres del siglo XXI en adelante. Pues ellos tendrían la capacidad de abrir las cuartetas, porque tendrían la capacidad de escudriñar el pasado y el futuro sin las mantas del asombro. Tal como lo hizo Schliemann hacia el pasado.

Pero los ignorantes existen aún en nuestro siglo. Muchos de ellos dirigen vidas y hasta las controlan. Uno de los pocos estudiosos que saben sumerio en el Mundo es Zecharia Sitchin y saber sumerio es interpretar las muchas tablillas que se han descubierto, sin embargo, los ignorantes de siempre, plantean que sus interpretaciones son subjetivas y hasta antojadizas dada las implicancias que contienen sus libros sobre todo cuando plantea el origen del mundo y del hombre.

Y resulta curioso constatar que en uno de sus tantos libros plantea por ejemplo que la tierra fue impactada millones de años atrás por un planeta que el llama el decimosegundo planeta y que vestigio de ese impacto es la Luna. Recién los científicos plantean la teoría del gran impacto que curiosamente es la teoría científica más aceptada para explicar la formación de la Luna, que postula que se originó como resultado de una colisión entre la joven Tierra y un protoplaneta del tamaño de Marte, que recibe el nombre de Tea (o Theia) u ocasionalmente Orpheus u Orfeo. El nombre de Theia proviene de la mitología griega, ya que Theia o Tea era la titánide madre de la diosa lunar Selene. La hipótesis se planteó por primera vez en una conferencia sobre satélites en 1974 y luego fue publicada en la revista científica Icarus por William K. Hartmann y Donald R. Davis en 1975. Quizás sea el 8º planeta de Nostradamus (más adelante lo explicaré).

Nostradamus escribe para el hombre del futuro, sin embargo ¿qué sentido tiene, entonces, que el hombre del futuro pueda develar las visiones de cada cuarteta si ya han pasado mas de 500 años? ¿Qué sentido y utilidad tiene develar visiones que potencialmente han podido ocurrir?

De ahí que es obvio pensar que no es una intención primaria la de Nostradamus el plantear cuartetas que sean descubiertas antes de que se manifiesten en la historia. Y ese, es un argumento usualmente utilizado por algunos de sus detractores.

Pero ¿por qué permitió que una de de ellas fuera tan clara que fuera inmediatamente asociada a un hecho y no permitió que el resto tuviera esa misma cualidad? Me refiero a la cuarteta donde anticipa la muerte de Enrique II en un torneo de caballería.

Consideremos que Nostradamus debía hacerlo para iniciar lo que yo denomino su camino a la inmortalidad y a la fama. Si no lo hubiera hecho, otra sería la historia. De ahí que esa cuarteta en particular tuvo esa intencionalidad. Y si la tuvo, las otras también poseen intencionalidad pero a todas luces, otro tipo de intencionalidad o propósito.

Entonces, si Nostradamus plantea las cuartetas para el hombre del siglo XXI, ¿por qué razón lo hace si sabe que buena parte de ellas sólo serán asociadas a hechos ya ocurridos. ¿Qué sentido tiene, escribir cuartetas que sean develadas después que ocurran? Sepamos que esta última pregunta es argumento para otro grupo de detractores de Nostradamus. Sin embargo existe un propósito y uno mucho más asombroso.

Si el propósito de Nostradamus es el que plantea en sus cartas, entonces es un propósito planeadamente absurdo. No se puede cambiar la conducta humana, hacernos más concientes o más humanos con hechos ya ocurridos. Lo asombroso sería anticipar un hecho al interpretar una cuarteta para salvar vidas, cambiar conductas o evitar la fatalidad que pudiera esconderse en ellas. Ello nos podría conducir a ser más reflexivos, sin embargo la reflexión se encamina en otra dirección. Los hechos en sí mismos son una manera de reflexión, ya que nos permite profundizarlos y comprenderlos quizás para que jamás vuelvan a repetirse. Sin embargo tal como el asesinato de Lincoln, o el de Luther King o el de Ghandi la historia vuelve a repetirse. Y no nos damos cuenta de ello. Y Nostradamus lo sabe.

Por tanto, las cuartetas no están diseñadas para aprender de nuestros errores como humanidad ni para anticipar hechos. Pero sí están diseñadas para los hombres del futuro. Para quienes su capacidad de asombro es cero. Para que asumamos que el destino está determinado y que la historia es cíclica, siempre como las órbitas de las estrellas. ¿Por qué, me pregunto?

Comprendamos que para quienes hemos estudiado en profundidad su obra, nos hemos dado cuenta que la mayoría de las cuartetas se han cumplido. Aquello nos indicaría que un porcentaje mínimo todavía faltan que ocurran en la realidad. Ello nos lleva a observar tres consideraciones para entender el proyecto de Nostradamus:

1) Nostradamus utiliza paralelos y antagonismos histórico / temáticos y puntuaciones específicas.

Esto nos indica que el maestro lo relaciona con la idea de que la historia es cíclica.
En el mejor de los casos refiere indirectamente al eterno retorno que es una concepción filosófica del tiempo postulada en forma escrita, por primera vez en occidente, por el estoicismo y que planteaba una repetición del mundo en donde éste se extinguía para volver a crearse. Bajo esta concepción, el mundo era vuelto a su origen por medio de la conflagración, donde todo ardía en fuego. Una vez quemado, se reconstruía para que los mismos actos ocurrieran una vez más en él (mantengan esta idea en su mente).

Nostradamus a medida que va construyendo sus cuartetas va utilizando paralelos históricos: El asesinato de Cesar – El asesinato de A. Lincoln, la campaña francesa en Rusia – La campaña alemana en Rusia, El cruce de los Alpes por el cartaginés Aníbal – Y el cruce de los Alpes por Napoleón. Paralelos de personalidad de personajes históricos (Castor y Pólux). El hecho mismo de la sintaxis que emplea en la mayoría de las cuartetas, también está al servicio de estos paralelos. Una cláusula general que termina en dos puntos (los primeros dos versos) y que plantea una parte del paralelo junto a una cláusula secundaria que plantea la otra parte del paralelo. Y esto es parte también del eterno retorno.

2) Nostradamus le escribe a Cesar, su hijo, pero no se refiere a él.

Curioso pero extremadamente elocuente: Efectivamente Nostradamus en su carta a Cesar, su hijo, que vivió con él hasta su muerte no es el mismo a quien refiere a la epístola. Esto refiere a un hombre futuro que confirmaría lo que señalo. Veamos un extracto:

…hijo mío. Que si tu vives hasta su término la edad natural del hombre, tú verás, bajo la latitud que habitas y el cielo de tu nacimiento, los acontecimientos que preveo para el porvenir.

¿Por qué dice “bajo la latitud que tu habitas y el cielo de tu nacimiento?

Sepamos que el concepto de latitud se utiliza de manera frecuente en la geografía y la astronomía. Para la primera ciencia, permite identificar la distancia que separa a un punto de la superficie de la Tierra del Ecuador, calculada y expresada en grados sexagesimales de meridiano. Y cuando habla de cielo, refiere a lo mismo pero desde un punto de vista astronómico. Se refiere a un hombre de otro tiempo (astronomía) y de otro lugar.

Curioso porque su hijo nació bajo su mismo cielo y su misma latitud y son contemporáneos a no ser que esté refiriéndose a un “hijo del futuro”.

Curioso que señale además “…tú verás, bajo la latitud que habitas y el cielo de tu nacimiento, los acontecimientos que preveo para el porvenir. “.

En definitivas, no le habla a Cesar. Le habla a un hombre distante en el tiempo y la geografía que verá los acontecimientos que (él) vaticina para el porvenir. Convendría señalar que su hijo Cesar murió en las primeras décadas del siglo XVII. Por tanto no se refiere a Cesar. Se refiere a un hombre del siglo XXI aquel capaz de tener su misma capacidad de y aquel que vivirá los últimos tiempos (“...hijo mío. Que si tu vives hasta su término la edad natural del hombre….”). Y es más, le cataloga de “Hijo”. Se refiere a un sucesor o heredero futuro. Con la capacidad de entender y develar las centurias. Y entre esos hombres del futuro se refiere a uno en particular.

Nostradamus en esto  “hasta su término la edad natural del hombre”, no se refiere a la edad de aquel hombre del futuro o heredero sino a la edad o era natural del hombre genéricamente hablando.

En otro extracto leemos:

Sí, hijo, la misericordia de Dios no se esparcirá más sobre los hombres durante el tiempo que transcurriría antes de que la mayor parte de mis profecías sean cumplidas y consumadas por los efectos de su cumplimiento.

3) Nostradamus refiere a ciertas relaciones planetarias. Leamos otro extracto:

Estamos actualmente en el séptimo número del mil en que concluye todo acercándonos al octavo que es el firmamento de la octava esfera, que se encuentra, en dimensión latitudinal, en la posición fijada por Dios para terminar la revolución. Entonces, volverá a comenzar el movimiento de las imágenes celestes, ese movimiento superior que nos da la tierra estable y firme: "ella no se inclinará por los siglos de los siglos". He aquí lo que ha decidido la voluntad de Dios y cómo será en adelante si dicha voluntad permanece…

Sepamos algo curioso primeramente:

Los griegos y romanos, herederos de los sumerios en sus conocimientos del cielo, habían establecido en siete el número de astros que se movían en el firmamento: el Sol, la Luna, y los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno, las estrellas «errantes» que, a distintas velocidades, orbitaban en torno a la Tierra, centro del Universo. De ahí que los días de una semana guarden en todas las culturas una relación directa con aquello: Lunes (Luna) – Martes (Marte) – Miércoles (Mercurio) – Jueves (Júpiter) – Viernes (Venus) – Sábado (Saturno) – Domingo (Sol).

Entonces Nostradamus basa sus manejos astronómicos bajo esta misma premisa: 7 son los planetas del sistema solar. Sin embargo, refiere a una octava, ¿ya suponen cuál es esa esfera o planeta?

Volvamos al extracto:

En este extracto asoman varias cosas interesantes: Nostradamus nos habla del séptimo milenio y dice, textual: “Estamos actualmente en el séptimo número del mil en que concluye todo”. Esto es importante porque en definitiva traiciona sus propias palabras al decir en otro extracto del mismo texto: “En cuanto a las Profecías las he oscurecido voluntariamente un poco por la manera como las he ordenado: constituyen una perpetua vaticinación de aquí al año 3.797.

¿Si todo concluye en ese séptimo milenio, porque habla del año 3797 incluso sin contar desde el año de génesis de las centurias, nos lleva a más de dos mil años? Entonces no es efectivo ese año. Es otra distracción que utiliza Nostradamus.

Pero observemos lo siguiente:

Yo encuentro también mil otras desventuras que acaecerán por medio del agua y de continuas lluvias. Las describo detalladamente "aunque en proposiciones inconexas entre sí", en estas cuartetas precisando los lugares, las fechas y el término prefijado. Y los hombres después de mí, conocerán la verdad de lo que digo porque habrán visto realizarse algunas de esas profecías, de la misma manera que algunos lo han conocido ya, como lo he hecho notar a propósito de mis predicciones verificadas anteriormente. Es verdad que entonces yo hablaba en lenguaje claro, en cambio ahora oculto las significaciones bajo algunas nubes: "pero cuando sea apartado el velo de la ignorancia" el sentido de mi predicción se aclarará cada vez más.

Cuando Nostradamus refiere “inconexas” en definitiva sabe que al emplear el origen de las palabras o la etimología como medio único, significante y real de las palabras que utilizará, éstas, dadas, sus acepciones diferentes a su propio origen y cambiantes, no tendrán relación entre ellas o mejor dicho serán inconexas. Por ejemplo, si Nostradamus dice:

temblor y fuego en la ciudad

Lo primero que uno comprende es la acepción común que tienen los conceptos “TEMBLOR” Y “FUEGO” entonces, comprendemos de inmediato que nos habla de un temblor de tierra, sismo o terremoto y que este causará incendios o devastación por el fuego. Y esa sería lo que llamo lo “aparente” y esta idea es la que todos casi sin excepción alguna los estudiosos o exégetas han resuelto. Sin embargo todos se han equivocado por siglos. He ahí, entonces, el mejor de los disfraces, la manera más inteligente de ocultar. Utilizando las propias palabras.
Nostradamus sabe que las palabras sufren cambios en sus usos a través de las sociedades y a través del paso del tiempo. Sin embargo, su origen jamás cambiará.

Etimológicamente “TEMBLOR” no es un sismo o un terremoto, la génesis de esa palabra apunta a agitación, conmoción, revuelta, asonada, levantamiento incluso. Y que la génesis de “FUEGO” nos habla de vehemencia, apasionamiento,  excitación, ímpetu, arrebato.

Entonces no se produciré un terremoto y posterior incendio en la ciudad, sino un levantamiento, una agitación social en su mayor comprensión. Y esto es lo que llamo “lo real”.

Pero sigamos: Nostradamus habla de “término prefijado”. Prefijado refiere a establecido, a concreto. Una suerte de base. Y cuando refiere a “término” se refiere a concepto, a "palabra”. Entonces cada cuarteta tiene una palabra o palabras claves. En definitiva, Nostradamus refiere al mismo concepto que les hablé en mi anterior “Crónica del Viajero VII”, es decir se refiere a la 8ª ley nostradámica: La ley de diferenciación. Esas palabras únicas e irrepetibles que contiene cada cuarteta.

Otro elemento que le otorga validez a lo que he señalado en cuanto a  que la estructuración de una cuarteta fue intencionalmente abierta al entendimiento para que provocara su fama y universalidad. Veamos:

“…como lo he hecho notar a propósito de mis predicciones verificadas anteriormente….”

Veamos otro extracto:

Si ahora somos conducidos por la Luna, por la voluntad de Dios Eterno, antes que termine su total circuito, el Sol vendrá y después Saturno. Cuando el reino de Saturno regresara los signos celestes nos muestran, todo bien calculado, que el mundo se aproxima a una "anaragónica" revolución.

Ahora veamos como juega ora vez Nostradamus: Observamos en el extracto una palabra que si ustedes la buscan en cualquier diccionario, hasta lo más complejos, jamás hallarán nada.

Sepamos que es muy recurrente señalar, en este aspecto, que la mayoría de los estudios de las Centurias hablan de ciertas palabras inventadas por el maestro (entendiendo como “inventadas” la que no tiene una génesis etimológica). De ahí incluso, la estupidez llega a considerar de sobremanera el uso de ANAGRAMAS o de SIMBOLOS. Sin embargo, el maestro, sabe que las interpretaciones ya no tendrían un único significado ni un único sentido, si inventara conceptos o hiciera anagramas o dispusiera símbolos. La idea de invención de palabras es otra estupidez de los analistas del profeta. Una invención de palabras no sería útil para el propósito, puesto que profundizaría la multi – direccionalidad de sus interpretaciones y lo mismo pasaría con los anagramas y los símbolos. Pero, pese a ello, la mayoría de los exégetas cayeron y caen en esta trampa.

Nostradamus crea palabras a partir de otras. Esa es la base explicativa que involucra a todas las palabras que utiliza en sus Centurias y que nos parecen indescifrables. Ejemplo Selin, Mabus, etc.

Y ¿cómo las crea? Utiliza muchas veces prefijos latinos, raíces etimológicas. De ahí que la palabra ANARGÓNICA la podemos separar en dos: ANAR – GÓNICA (de ahí nacen palabras como Prota-Gónica, Anta - Gónica).

Gónica deriva de  agonistís = luchador (o jugador). La palabra ἀγών (agón) en griego significa lucha, combate o partido. El estrés de antagonismo para vencer (ganar) una lucha o partido (agón) crea ἀγωνία (agonía) y de ahí la palabra agonía que significa "angustia y congoja del moribundo".

Y “Anar” deriva de de 'ana' (que indica el movimiento de abajo hacia arriba o hacia atrás). De ahí la palabra “anagrama” (Grama significa letra).

Por tanto “anargónica” es la lucha, combate o pelea de movimientos de abajo hacia arriba o hacia atrás. Si a esto le agregamos lo último del extracto: revolución. Se está refiriendo a lucha de clases. Pero comprobémoslo:

Saturno es el planeta regente Capricornio y Capricornio es un signo que va desde el 22 de diciembre a 22 de enero.

Ahora vamos a la historia: El 9 de enero (Calendario Juliano) o bien el 22 de enero de 1917 (calendario Gregoriano), en una impresionante muestra de fuerza, 150.000 trabajadores de la capital —alrededor del 40% del total de los de la capital — fueron a la huelga en el aniversario del «Domingo Sangriento» (186.000 en todo el país). Algunas de las fábricas que cerraron ese día lo hacían por primera vez desde la revolución rusa de 1905, y se pudo observar a soldados saludando a los manifestantes y sus banderas rojas. Esto dio comienzo a la revolución rusa de febrero y luego a la revolución de Octubre o como dijera Nostradamus: “Cuando el reino de Saturno regresara los signos celestes nos muestran, todo bien calculado, que el mundo se aproxima a una "anaragónica" revolución.

Nostradamus se refería al advenimiento del comunismo.

Acaban de apreciar de qué manera Nostradamus utiliza la astrología y de qué manera “crea” palabras. (Ver Las crónicas del viajero : Las 7 leyes Nostradámicas”).

Finalmente, todo está resuelto en Nostradamus “…en cambio ahora oculto las significaciones bajo algunas nubes, pero cuando sea apartado el velo de la ignorancia el sentido de mi predicción se aclarará cada vez más.”.

Curioso hasta lo imposible cuando dice “Estamos actualmente en el séptimo número del mil en que concluye todo acercándonos al octavo que es el firmamento de la octava esfera, que se encuentra, en dimensión latitudinal, en la posición fijada por Dios para terminar la revolución.” Y es curioso porque 7 son las leyes que cubren las centurias y que se han convertido en 8.

Finalmente un último extracto de su carta a Cesar:

¿No veo yo, además, presentarse en el porvenir una inmensa regresión del pensamiento, sin ejemplo en el pasado? El mundo cuando se aproxime la universal conflagración, sufrirá tantos diluvios y tan altas inundaciones que no quedarán terrenos que el agua no haya cubierto. Y tan largo será este periodo de calamidades que todo perecerá por el agua, fuera de lo que quedara inscrito en el inconsciente de los seres y en la topografía de los lugares. Además de esas inundaciones, y en sus intervalos, algunas regiones estarán a tal punto privadas de lluvia, con excepción de una lluvia de fuego, que caerá del Cielo en gran abundancia y de piedras candentes, que nada quedará que no sea consumido. Y esto vendrá pronto y antes de la última conflagración

Se dan cuenta que Nostradamus reclama el hecho de que no aprendemos de la historia, de que ella es cíclica, el eterno retorno. Entonces, él sabe que no tienen sentido sus cuartetas desde el punto de vista de que sean visiones que pudiesen potencialmente ser anticipadas. Son potenciales reflexiones temporales, porque la historia siempre se repetirá. Entonces, vuelvo a preguntar ¿cuál es el sentido de las cuartetas? El eterno retorno. Esa es la verdadera anticipación. Otras personas, otros tiempos, otras circunstancias, otros elementos, pero el mismo sentido de los hechos.

También es profundamente curioso que en tan poco tiempo se hayan dado 3 de los mayores tsunamis vividos históricamente por la humanidad en un intervalo breve de años. Entre 2004 y 2011 se produjeron 3 tsunamis devastadores: Indonesia – Chile – Japón. Esto sin considerar el nivel de magnitud que estarían alcanzando las sequías, los tornados, las tormentas, los ciclones, las inundaciones y los mismos terremotos, en general. Es decir “…El mundo cuando se aproxime la universal conflagración, sufrirá tantos diluvios y tan altas inundaciones que no quedarán terrenos que el agua no haya cubierto. Y tan largo será este periodo de calamidades que todo perecerá por el agua, fuera de lo que quedara inscrito en el inconsciente de los seres y en la topografía de los lugares….

Y curioso este otro extracto: “Yo encuentro también mil otras desventuras que acaecerán por medio del agua y de continuas lluvias.”.

¿Nos habla de una Universal conflagración?

Nostradamus se refiere a un conflicto a escala mundial, sin duda alguna. Algunos señalan el advenimiento de una tercera guerra mundial. También nos habla de grandes sequías, ¿qué ya no está sucediendo?

Y qué decir de “algunas regiones estarán a tal punto privadas de lluvia, con excepción de una lluvia de fuego, que caerá del Cielo en gran abundancia y de piedras candentes, que nada quedará que no sea consumido. Y esto vendrá pronto y antes de la última conflagración“.

En el fondo, Nostradamus refiere a una devastadora lluvia de meteoritos que ocurrirá mucho antes del gran conflicto. Pero eso lo analizaremos en otra oportunidad.

Lo cierto por ahora sin duda alguna, que Las Centurias del maestro se han cumplido casi en su totalidad. El tiempo expira. El séptimo milenio expira. El mundo se terminará y volveremos al inicio (ahora recuerden la idea del eterno retorno) como lo señaló él: “Estamos actualmente en el séptimo número del mil en que concluye todo acercándonos al octavo que es el firmamento de la octava esfera, que se encuentra, en dimensión latitudinal, en la posición fijada por Dios para terminar la revolución." ¿Tiene sentido el año 3797? Obviamente no lo tiene.

¿Curioso que el concepto Revolución, derive del latín revolutio, que signifique "una vuelta" o no?  Eso es parte de mi próxima reflexión.

Definidamente Nostradamus escribió para los hombres del siglo XXI y para uno en especial, un hombre del último milenio. Un curioso número en todo caso tal como los días y los primeras estrellas, como las primeras iglesias cristianas, como los rollos del Apocalipsis o sus trompetas. Para la Biblia el número 7 siempre será el número perfecto.

El velo ha sido apartado.