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Sobre las Puntuaciones Nostradámicas

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En todas las cuartetas a lo largo de las Centurias hemos observado los signos de puntuación que Nostradamus emplea, sin embargo, nunca nadie, en ningún estudio interpretativo, incluso de ninguna época posterior a su muerte, ha reparado sobre este aspecto.

Se han preocupado de sus cartas, de su extensa biografía, de sus atributos de mago, alquimista, astrólogo y en un sinfín de otros aspectos esotéricos, en definitiva, se han ocupado demasiado en cuestiones de carácter poco científico o demasiado subjetivas. Y que dicho sea de paso nos oscurecen todavía más la obra Nostradámica. Pero, la idea no es esa. La idea es esclarecer su obra. Y dentro de este esclarecimiento, sin duda alguna, el hablar de la estructura de puntuaciones que emplea el maestro es elemental.

Por ello, he creído necesario hacer este pequeño esfuerzo, a partir de la inquietud de un gran amigo, Mauricio Ortiz, y esbozar un pequeño análisis de las puntuaciones Nostradámicas porque, en definitiva este aspecto es la piedra angular para entender cómo construye el maestro su estructura profética. Y es la manera de cómo interpretar correctamente sus cuartetas.

Y lo señalo porque al comprender la manera de cómo utiliza esas puntuaciones nos da el marco necesario para establecer las visiones o ideas. A partir de un análisis preliminar de las puntuaciones de una cuarteta podemos establecer si en esa cuarteta tenemos dos o mas visiones o quizás más. Y con ello la búsqueda de patrones significativos o futuros es más fácil. Pero vayamos a lo nuestro:

Al leer cada una de las cuartetas los signos más comunes que encontramos son los dos puntos, el punto y la coma.

Sepamos que una CLÁUSULA es en términos generales un conjunto de palabras que, teniendo sentido cabal, encierran una sola proposición o idea. Pues bien, Nostradamus emplea entonces estas estructuras llamadas Cláusulas que se distinguen porque justamente siempre terminan en un punto o dos puntos. Las comas Nostradamus las utiliza para alargar la cláusula independiente de que abarque un verso o más.

Vayamos a un ejemplo práctico: La cuarteta 34 de la Tercera Centuria.

XXXIV
En la ciudad en donde entrará el lobo,

Bien cerca de allí estarán los enemigos:
Ejército extranjero gran país gastará,
Las murallas y los Alpes los amigos pasarán.

Si observan bien la Cláusula se inicia, en este caso en “En la ciudad…” luego observamos una coma al término del primer verso (“…el lobo,”) y con ello Nostradamus alarga la cláusula y la termina no con un punto sino con dos puntos al final del segundo verso (“…los enemigos:”). Ello nos dice que la visión principal se halla en los primeros versos.

Lo que venga después de esos dos puntos significa que estamos frente una paracláusula o mejor dicho una cláusula que nace a partir de otra.

Y en el ejemplo que tenemos a la vista nos dice que la paracláusula abarca desde el tercer verso hasta el cuarto. Y que la coma al final del tercer verso es solo la manera de alagar justamente esa paracláusula.

En definitiva tenemos una visión principal y otra secundaria. En pocas palabras dos visiones o escenas proféticas.

Ahora bien, un aspecto necesario que hay que decir es que, si bien las paracláusulas nacen de cláusulas en Nostradamus no necesariamente constituyen una suerte de efecto o consecuencia. Algunas veces Nostradamus hace que esa paracláusula sea la que provoca u origina o deriva la cláusula principal.

Vemos también, que el profeta no siempre coloca los dos puntos al término del segundo verso, sea la cuarteta que sea. Vemos incluso que lo coloca en medio de un verso o simplemente lo repite. Cuando lo repite es usual que se trate de dos cláusulas con dos paracláusulas y que incluso estén intencionalmente desordenadas.

Analicemos como ejemplo la Cuarteta 35 de la tercera Centuria. Si se fijan bien en el caso de la cuarteta 34 el punto seguido está al final del cuarto verso.

XXXV
Cuando la falta de Sol sea.

En pleno día el monstruo será visto,
De otra manera se le interpretará,
Carestía no importa, nadie lo habrá previsto.

En esta cuarteta vemos que una primera Cláusula se adscribe únicamente al primer verso. Luego una segunda cláusula se inicia en el segundo verso, se alarga por medio de una coma hacia el tercer verso y finalmente en el tercer verso vuelve a alargarse hacia el cuarto donde termina. En este caso estamos frente a una segunda cláusula. Si observaron bien, no existen en este ejemplo los dos puntos.

Hay cuartetas en que todos sus versos terminan en puntos. Es usual entonces, que contenga cuatro cláusulas y por obviedad 4 significaciones o ideas o visiones que en muchos casos constituyen pequeñas líneas temporales o de tiempo. O bien pueden constituir 4 significaciones dentro de un mismo hecho histórico.

Hay otras que todos sus versos terminan en comas, salvo al final del cuarto verso. En ese caso estamos frente a un solo hecho histórico pasado o futuro.

Hay otras cuartetas que contienen dentro de un verso los dos puntos y no al final. En ese caso el verso constituye una cláusula y donde empiezan y acaban los dos puntos constituye una paracláusula independiente de que el verso donde se insertan los dos puntos sea además una paracláusula. Cuando ocurre esto es que dentro de ese hecho hay un hecho menor significativo para el profeta.

Espero que esta ayuda haya servido para esclarecer algunos aspectos.