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Apocalipsis Descifrado: Capítulo 9

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Lo primero que debemos saber.

Sepamos que la palabra ángel tiene como primer significado mensajero (especialmente mensajero divino) en todas las lenguas que directa o indirectamente (a través del latín) lo tomaron del griego,
hebreo incluido. Hay que tener en cuenta que el hecho de que ángel o arcángel (prefijo griego arc-, archi-, "el primero", "el principal") figure en los evangelios no lo relaciona para nada con el hebreo, dado que los evangelios, tanto los canónicos como los apócrifos, se redactaron en griego en su mayoría (algunos primero en arameo y enseguida vertidos al griego), en un momento en que la lengua hebrea llevaba más de tres siglos extinguida. Ahora bien, en la antigüedad la acción de volar era asignada a los pájaros o aves. Y Cuya característica esencial era la de tener alas. Por tanto, cualquier ser que ejecutase esa acción necesariamente debía de tener alas. La figura de un ángel es la figura de un hombre con alas. En este simbolismo, ese hombre que los antiguos denominaban “ángel” era un hombre que tenía la capacidad de volar.

Luego hay una segunda característica: la de entregar mensajes o de servir de mensajero. La llamada mitología griega tomaba a Hermes, como el heraldo de los Dioses, y dentro de su atuendo llevaba alas en sus sandalias. El mito de Icaro también considera el hecho de construir alas para volar.

En muchas culturas antiguas sucede algo similar. En el caso Quetzalcóatl (en náhuatl: quetzalcōātl, serpiente hermosa. quetzalli, hermoso; cōātl, serpiente) es uno de los dioses de la cultura mesoamericana, llegando a considerarse como el dios principal del panteón prehispánico. Su presentación física tiene plumas evidentemente. Lo que la hacía volar.

Por tanto hablar de ángeles no es hablar de heraldos alados mensajeros de Dios o de los Dioses. Sino de personas o de artilugios voladores.

La altísima capacidad de asombro sumada a la ignorancia socio - tecnológico combinadas en las comunidades primitivas humanas, permitieron que todos y cada uno de cualquier fenómeno no explicable sea incluso con culturas extraterrestres fuera explicados y representados por elementos cotidianos y cuyos contenidos culturales fueran familiares para esas culturas humanas antiguas. Por tanto que hubiera pasado de ser efectivo que un avión o cualquier nave voladora fuera observado por un romano, por un griego o por un maya o por un azteca, etc. Convengamos que ninguno de ellos podría siquiera conceptualizar la palabra “avión” o saber el alcance de su significado. Menos la idea de “piloto” de esa nave. En consecuencia, lo más próximo que podría llevarlos a una conceptualización válida aunque precaria era el de asociarlo a plumas o alas si es que esa persona tuviera la característica de volar.

A través del tiempo, son innumerables los ejemplos de esta suerte de capacidad primitiva de asombro que permitía la asociación con elementos propios de la naturaleza.
El mismo ejemplo podría aplicarse a la “ballena que tragó a Jonas y lo mantuvo dentro por tres días” que asoma dentro de los relatos bíblicos, es más que evidente que tal situación es imposible. Lo más cercano a la figura de una ballena o de un gran pez que se hubiera “tragado” a Jonás es el concepto de nave subacuática submarino. Que perfectamente podría mantener a un ser humano dentro por 3 o más días. Pero tal concepto y su significancia no la poseían los hombres de las culturas antiguas.


9.1 “El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo del abismo.”

El quinto ángel como veremos más adelante es un “mensajero”.  Por otro lado la palabra Trompeta deriva del diminutivo francés “eta” de trompa y éste de Tromp que refiere a “sonido que hace un elefante". Por tanto, estamos frente a una figura comparativa. No estamos frente a una trompeta literalmente hablando. Estamos frente a un sonido grave y fuerte. Con respecto a la palabra ”estrella” derivada del latín stella, sin embargo se tiene la hipótesis de que deriva del Proto indo europeo y que significaría "lo que brilla", "lo que titila" y se aplicó después a todos los cuerpos ubicados en el espacio exterior, especialmente aquellos que por su gran volumen son visibles en el cielo desde la superficie terrestre a los que se les nombra ahora "astros". Sin embargo, Juan visiona de acuerdo a lo que observa. Ninguna estrella podría caer a la tierra dado lo que entendemos por estrella actualmente: un sol. Pero es algo que brilla y que titila y que cae a la tierra. Podríamos señalar un asteroide, sin embargo no habla de fuego o incandescencia (por efecto del ingreso a la atmósfera terrestre). Por otro lado lo asocia a una estrella por su brillantez y por su forma esférica. Dice estrella por su brillantez y su forma casi como un cometa o un cometa:
Obviamente una “estrella” si cae, lo haría “del cielo a la tierra”. Curiosa la redundancia de significado en todo caso. Pero observemos algo: la palabra “cielo” viene de latín caelum. Otras fuentes dicen que esta palabra se basa y no deriva del vocablo griego κοῖλον (kilon) “cóncavo, hueco, vacío, espacio”, por cuanto se aparece a la vista como una “concavidad inmensa”, del cual se derivó la voz latina caelum. 

La palabra abismo viene del griego "abissos" (ἄβυσσος), es una variante derivada de "abythós" (ἄβυθός), que tienen el mismo significado: Sin fondo. Pasó al latín con el término "abisus" (abyssus) que significaba: Profundidad, Infierno. De éste derivó el superlativo de uso vulgar "abisimus" (abyssimus): Muy profundo.

Es decir  9.1 “El quinto mensajero tocó un sonido fuerte y grave, y vi un objeto que brilla y titila que cayó del espacio a la tierra; y se le dio la llave del pozo de lo muy profundo.” 

Como podemos percatarnos un “pozo” tiene visibles características, es técnicamente un hoyo, una abertura, en la tierra, un orificio. Se sabe que al caer obuses provoca justamente orificios profundos con el impacto.

Sepamos que la idea encerrada en: “vi un objeto que brilla y titila que cayó del espacio a la tierra;” guarda relación con una señal previa a los acontecimientos mismos ya veremos de qué trata esto.

No está dentro de sapiencia y experiencia de Juan la existencia de maquinas que puedan volar, mantenerse en el aire o en el espacio como aviones, naves espaciales, satélites etc. Por lo que la idea es que no se trataría de un asteroide o de un cometa y si de una maquina. La respuesta de por qué no serían aceptables las alternativas de cuerpos celestes es que no tienen en sí una capacidad de “control” y esto está dado por lo que el mismo Juan señala, es decir: “se le dio la llave”

El tener esa “estrella” esa capacidad necesariamente es que no se trata entonces de un cuerpo celeste sino de un objeto inteligente.

Por otra parte el decir “...del pozo de lo muy profundo.” no está refiriéndose literalmente al infierno como lo hacen ver la iglesia. Se refiere a los misiles que caían sobre Bagdad durante la noche. La campaña inició el 17 de enero con una serie de bombardeos en los que se utilizaron 100 misiles crucero Tomahawk disparados desde barcos estacionados en aguas del Mar Rojo y el Golfo Pérsico. 

Es decir: 9.1 “El quinto mensajero tocó un sonido fuerte y grave, y vi misiles que brillaban y titilaban que caían del cielo a la tierra; y se le dio la llave del pozo de lo muy profundo.” 

Pero continuemos:

9:2 Y abrió el pozo del abismo, y subió humo del pozo como humo de un gran horno; y se oscureció el sol y el aire por el humo del pozo. 

El concepto “Humo” deriva del latín “fumus”. Cicerón refiere a humo, negro vapor del fuego. Plinio sugiere “El color negro”. Recordemos que durante la guerra del golfo, “tormenta del desierto”, las fuerzas militares de Irak huyendo de las fuerzas de la coalición incendiaron los pozos petroleros. Los incendios comenzaron en enero y febrero de 1991 y el último fue extinguido en noviembre de 1991, tal como vemos en la foto:
 
Imagen aérea de la NASA donde se observan las columnas de humo producto de la quema de los pozos petroleros de Kuwait (7 de abril de 1991). Entre el 15 de febrero y el 30 de mayo de 1991 los iraquíes provocaron más de 700 de estos incendios.

Otra vista aérea de los incendios desde un avión de la OTAN el 10 de septiembre de 1991. La quema no se limitó a los campos de petróleo, como se ve en la imagen, sino que la quema de "lagos de petróleo" también contribuyó a las célebres columnas de humo negro.

Durante la Operación Tormenta del Desierto, el Dr. S. Fred Singer debatió a Carl Sagan sobre el impacto de los incendios de petróleo de Kuwait en el programa Nightline de ABC News. Sagan dijo que sabemos por la investigación del invierno nuclear que el humo se alojaría en la parte alta de la atmósfera y que creía que los efectos serían muy similares a los de explosión del volcán indonesio Tambora en 1815, lo que resultó en que el año 1816 se conociera como el año sin verano, en masivos fracasos agrícolas, en grave sufrimiento humano y, en algunos casos, inanición. En retrospectiva, ahora se sabe que el humo de los incendios de petróleo de Kuwait dominaron el patrón de clima en todo el Golfo Pérsico y sus alrededores durante 1991, y que el viento atmosférico inferior sopló el humo a lo largo de la mitad oriental de la Península arábiga, y ciudades como Dhahran y Riad, y países como Baréin experimentaron días con cielos llenos de humo y lluvia de carbono.

La idea correcta del 9:1 y 9:2 dirían finalmente:

9.1 “El quinto mensajero tocó un sonido fuerte y grave, y vi misiles que brillaban y titilaban que caían del cielo a la tierra; y se le dieron las llaves de los pozos petroleros.” 

9:2 “E incendiaron los pozos petroleros, y subió humo de los pozos como humo de grandes hornos; y oscurecieron el sol y el aire por el humo de los pozos petroleros quemándose.” 

Continuemos:

9:3 Y del humo salieron langostas sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 

Las langostas como apreciaremos más adelante no son insectos literalmente hablando, Juan se refiere a aviones de guerra tal como lo vemos en la fotografía.

Entonces la frase quedaría como:

9:3 Y del humo salieron aviones sobre la tierra; y se les dio poder, como tienen poder los escorpiones de la tierra. 

Prosigamos:

9:4 Y se les mandó que no dañasen a la hierba de la tierra, ni a cosa verde alguna, ni a ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuviesen el sello de Dios en sus frentes. 

Resulta que se sabe la precisión teleguiada de los misiles aire – tierra que tuvieron los aviones en la operación Tormenta del desierto. Una precisión milimétrica.
Ahora bien, el concepto “hierba de la tierra” obedece a la palabra hierba que viene del latín herba. Pokorny relaciona a esta palabra con una raíz indoeuropea *ghre- (crecer). Por “árbol” deriva del latín “Arbor”. Los conceptos hierba y árbol “ni a cosa verde” no están puestos por Juan como meros conceptos sino porque sabe que en un desierto son bienes muy apreciados como el agua. Necesariamente estos elementos están relacionados con la vida. De hecho en muchas culturas se tienen árboles sagrados. Y refuerza la idea de qué estamos en un desierto. 

Por otra parte, Juan mantiene y se refuerza la idea de que estamos asistiendo a una confrontación con hombres que no tienen la misma religión en general. (“sino solamente a los hombres que no tuviesen de su religión.”)  

La idea correcta sería:

9:4 Y se les ordenó (a los aviones) ser precisos que no dañasen áreas verdes, ni a gente inocente, sino solamente a los hombres que fueran enemigos.” 

Prosigamos:

9:5 Y les fue dado, no que los matasen, sino que los atormentasen cinco meses; y su tormento era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre. 

Este versículo nos da el respaldo que buscábamos para establecer que lo que ve Juan fue la Guerra del golfo (Tormenta del desierto), en este caso. Curioso que Juan emplee el concepto Tormento, Atormentar, dado que el concepto Tormenta, como la señalada (Tormenta del desierto) tiene un mismo origen etimológico. La palabra tormenta borrasca viene del latín tormenta, plural neutro del singular tormentum tormento, tortura, angustia, martirio, cuyo étimo es el verbo latino torquere torcer, retorcer”.

En consecuencia, Juan señala: 9:5 Y les fue dado, no que los matasen, sino que los angustiaran...”, luego agrega: “...y su tormento era como(la) angustia de(l) escorpión cuando hiere al hombre.” 

Sobre el escorpión podemos señalar que la picadura de escorpión es mucho más dolorosa, y en ocasiones, venenosa, que la de un alacrán; pero antes de ahondar en dicho tema es necesario que detallemos qué es un escorpión. Decimos que es un arácnido muy frecuente cuyas lesiones por picaduras pueden ser mortales aunque, con el correr de los años, se han desarrollado antídotos y métodos curativos para poder contrarrestar su veneno; un refrán muy popular dice “nada da más picazón que una picadura de escorpión”.

En efecto la misma es de acción neurotóxica y se acompaña de fuertes dolores y picores en el punto de entrada del veneno. Pueden producirse reacciones severas si somos alérgicos, en esos casos a los síntomas detallados anteriormente se les agregan: laxitud, sudoración, vómitos, dolores articulares, dificultad respiratoria, contracturas musculares, aceleración del ritmo cardíaco y crisis de elevación brusca de la tensión arterial. (“...como (la) tortura) de (l) escorpión cuando hiere al hombre.”) 

Curiosa las reacciones que se ve sometido un ser humano cuando es picado por un escorpión. Muy parecidas al Síndrome de la guerra del Golfo, del cual hablaremos más adelante y que se cree tiene un origen, sea por stress, sea por uso de armas químicas. 
Esta idea es la más acertada dado: 9:5 Y les fue dado, no que los matasen, sino que los angustiaran...”

Y más curioso es que como veremos más adelante los “escorpiones” son criaturas que Juan semeja a aviones de combate (armas químicas).

Veamos otra cosa:

Si bien es cierto que la guerra del golfo, llamada tormenta del desierto, se inició con la invasión de Irak a Kuwait el 02 de agosto de 1990 y terminó formalmente el 28 de febrero de 1991, exactamente 6 meses y 26 días, no es menos cierto que las hostilidades no empezaron sino hasta mucho después. Curioso que las distintas resoluciones de la ONU empezaran con la Resolución 660 (1990), del 2 de agosto de 1990 y finalmente, la que autorizaba el empleo de la fuerza o resolución Nº 678 del 29 de noviembre. Esta última exigió a Irak que saliera de Kuwait antes del 15 de enero de 1991. Si se incumplía el plazo y no había respuesta favorable, todos los países participantes podrían poner en práctica la resolución Nº 660 y atacar a Irak. Si consideramos desde la resolución 660 hasta el inicio de la guerra (15 de enero del 1991) hay 5 meses y 13 días. Si consideramos el cambio de calendario del Juliano al gregoriano podríamos decir que el 02 de agosto de 1990 (calendario Juliano) es en realidad, el 15 de agosto del 1990, es decir las fechas actualizadas serían desde el 15/08/1990 al 15/01/1991. Juan tenía razón: 5 meses. (“...sino que los angustiasen cinco meses; y su angustia era como tormento de escorpión cuando hiere al hombre.”) 

9:6 Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. 

Por otra parte, una de las enfermedades que mayormente fue diagnosticada fue el Síndrome de la guerra del golfo. Esta enfermedad se caracteriza por unos síntomas inespecíficos y variables como cansancio, dolores musculares y de las articulaciones, jaquecas, pérdida de la memoria y estrés postraumático. Su causa es desconocida y no es mortífera, pero puede estar asociada con la angustia y la incapacidad excesiva, sensación de haber matado, violado injustamente aunque les hayan hecho creer que se embarcaban en una guerra santa, siendo designada generalmente como un mal psiquiátrico. (“Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.”)

En 2010 fue publicada una revisión de 400 estudios de veteranos de la guerra del golfo confirmando que padecen trastorno de estrés postraumático y otras enfermedades difusas multisintomáticas, como fatiga persistente, síndrome de fatiga crónica, problemas de memoria, dolores de cabeza, dolores corporales y articulares, dificultades para dormir, trastorno de ansiedad generalizada, depresión, abuso de alcohol y problemas gastrointestinales, como síndrome de colon irritable. Aunque no hay datos concluyentes, se encontró indicios que sugieren que los excombatientes tienen mayores tasas de esclerosis lateral amiotrófica, también llamada ELA o enfermedad de Lou Gehrig, una condición nerviosa progresiva y fatal, fibromialgia y trastornos de la sexualidad. Sin embargo no se encontró suficiente evidencia para asociar este síndrome con patologías tales como cáncer, trastornos metabólicos,  Parkinson,  demencia,  Alzheimer o problemas de fertilidad. (“Y en aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; y ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos.”)

9:7 El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro; sus caras eran como caras humanas; 

Curiosa analogía. Veamos: cuando dice “langostas” Juan no lo señala literalmente, puesto que dice “el aspecto de las langostas era semejante”. Si hubieren sido langostas no hubiera indicado la idea “era semejante”. Sepamos que son “las langostas” de Juan:

Una de los versículos que nos aproxima de sobremanera a una idea-eje de qué eran las langostas está dada en: “el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla;”. Es decir, aquí Juan vuelve a emplear un comparativo (“era como”) dado que no tiene concepto alguno para significar adecuadamente las langostas. Si señala que tienen “alas” es como ya señalé anteriormente puede volar. Como usa un comparativo entonces no es un insecto, es algo totalmente diferente. Por otro lado tampoco puede significar el “sonido” de las langostas pese a que era un sonido conocido en aquella época dada las plagas que muchas zonas estaban sometidas. Pero ese “ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla” entonces se refiere a un sonido ensordecedor. Este sonido de algo que vuela evidentemente, se refiere a un avión.   Pero ¿cómo son las langostas y comparémoslas con aviones?: 

Luego Juan agrega: “...en las cabezas tenían como coronas de oro;” una corona tiene forma redondeada. Su adjetivo nos señala que es “de oro”. Una de las cualidades del oro es que tiene un brilla cautivante al igual que el vidrio en contacto con el sol. E incluso los ojos de sus “langostas” son una emulación de la cabina de un piloto. Aquí Juan se refiere a la cabina del piloto de ese avión. Tal como se muestran en las siguientes figuras para comparar:
 
Finalmente Juan nos señala “sus caras eran como caras humanas;”. Sepamos que Juan vuelve a emplear el comparativo, “eran como”. No se trata abiertamente de caras humanas sino algo que se le parece. Una cara humana también es redondeada, por tanto, las langostas de Juan son aviones. Abiertamente, Juan, está observando las mascaras de los pilotos que semejan notablemente con los ojos de sus “langostas”.

Entonces reemplacemos esta visión por la que sí corresponde:

9:7 El aspecto de los aviones era el de estar todos preparados para la guerra; sus cabinas relucían y los pilotos todos listos; 

Continuemos:

9:8 tenían cabello como cabello de mujer; sus dientes eran como de leones;

Cuando Juan señala que “tenían cabello como cabello de mujer” se refiere a la estela. Se denomina estela de condensación al rastro en el aire que deja tras de sí un cuerpo en movimiento. Los trazos o estelas de avión son áreas de condensación que se originan por detrás de los escapes de las turbinas y que forman cirros artificiales (a veces llamados estelas de vapor). También se generan en los vórtices de las alas de los jets, que precipitan una corriente de cristales de hielo en atmósfera húmeda y fría. 

Que dichos aviones dejan, pero nos ubica dentro de un período en la cual los aviones lanzan estela es decir desde los aviones jet en adelante.

Juan adiciona lo siguiente: “sus dientes eran como de leones”. Vuelve a la comparación al decir “sus dientes eran como”. Entonces no habla de dientes. Los dientes se ubican dentro de la boca y sirven para morder y masticar. Ningún avión tiene dientes literalmente hablando a no mediar que Juan se refiera a la figura pintada de esos dientes o bien referirse a la forma puntiaguda de los misiles que porta un avión de combate como podemos observar en la figura siguiente y que puede verse como una hilera de dientes:

Reemplacemos lo que ya sabemos:

9:8 originaban estelas en el aire; y lucían sus misiles de guerra;

9:9 tenían corazas como corazas de hierro; el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla;

Juan ya nos indica de qué están hechas sus langostas. Veamos: “tenían corazas como corazas de hierro;”. Una coraza para que ustedes sepan es la parte de una armadura rígida que se ubica en el torso. Una coraza puede estar confeccionada de materiales muy diferentes, entre ellos el hierro, bronce, etc. Por tanto refiere a algo que cubre el cuerpo. Para Juan la coraza de hierro es el fuselaje del avión de combate.

Y ya señalé lo que significaba “el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla;”. Se refiere a aviones o grupos de ellos y en este caso cuando habla del ruido de sus alas se refiere a que están en vuelo.

Reemplacemos:

9:9 Los aviones de combate eran poderosos; el ruido de los motores era ensordecedor eran muchos los aviones yendo a la batalla;

Continuemos:

9:10 tenían colas como de escorpiones, y también aguijones; y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses.

Curioso el aporte simbólico que nos hace llegar Juan. Ahora describe que esas langostas (aviones) tenían colas como de escorpiones, y también aguijones:

 
La figura nos muestra una cola de escorpión. La pregunta que uno se hace es ¿cómo debería ser una cola de escorpión en un avión? La cola de un escorpión es alargada. Los aguijones son puntiagudos. Se refiere en el caso de los aguijones a la punta alargada de una aeronave de combate.

El aguijón de un escorpión termina en su cola. En este caso observando la figura de un escorpión vemos que las dos tenazas delanteras, Juan las asocia a las alas posteriores. Es decir la descripción la hizo al revés.
Y el llamado aguijón es la punta del avión y su área inmediata es aquella donde usualmente se disponen de ametralladoras.

Luego Juan agrega: “y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses.” Es decir, durante cinco meses estos aviones causaron o causarán daño. Este período nos invita a dilucidar en qué guerra este tipo de aviones, mantuvo un conflicto.

Continuemos:

9:11 Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión.

Juan nos indica que “Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo”. Es decir JUAN refiere a que el rey, que para los efectos de actualizar dicho concepto reemplazaremos por gobernante (sea éste: presidente o jefe de gobierno o primer ministro o general según sea el caso) gobierna esos “aviones”. Ahora bien, ese “gobernante” está sindicado como el “ángel del abismo”. Vayamos dilucidando:  La palabra abismo viene del gr. "abissos" (ἄβυσσος), es una variante derivada de "abythós" (ἄβυθός), que tienen el mismo significado: Sin fondo. Pasó al latín con el término "abisus" (abyssus) que significaba: Profundidad, infierno. De éste derivó el superlativo de uso vulgar "abisimus" (abyssimus): Muy profundo. Un lugar que no tiene fondo, gran profundidad. Y si recordamos que significa “ángel”, entonces, “ángel del abismo”, es un mensajero de un lugar que no tiene fondo, de gran profundidad.

Pero profundicemos más todavía y vayamos a entender de dónde nos viene la palabra infierno. Deriva de infernus, en que in- no es no, sino que popularmente es entendido como "en el interior": la palabra se entendió que designaba "lo que está en el interior del suelo y más abajo del suelo". De todas maneras esto es sólo una etimología popular romana, porque en realidad infernus es una variante de inferus que no lleva ningún tipo de prefijo in-, sino que se relaciona con un radical indoeuropeo *ndh-ero (inferior, de abajo), que es el mismo que ha dado lugar por ejemplo a la preposición under en inglés y al sánscrito ádhara (inferior).

En el interior del suelo, dado que a los muertos o sus cenizas siempre se les enterró, la mitología situaba el espacio oscuro en que los muertos vivían (Hades, Averno, Orco). Posteriormente el cristianismo designó eso con la palabra latina infernus, y lo transformó en el lugar de los muertos malvados o condenados (entre griegos y romanos era en general el mundo de los muertos), mientras para ellos los muertos buenos iban al cielo.

Ahora, ¿qué es lo que no tiene fondo o que tiene gran profundidad? Lo único que no tiene fondo o es de gran profundidad, mis amigos, es el espacio. No existe otra región empírica que tenga esa cualidad. Ese es el infierno.

Sepamos a qué se refiere Juan con ABADON O APOLION.

El nombre Apolión significa en griego ‘Destructor’ (Απολλυων, de απολλυειν, ‘destruir’). También recuerda al término hebreo sin relación Abadón (literalmente ‘lugar de destrucción’, pero aquí personalizado) y al nombre del dios griego Apolo, también un ‘destructor’ en su aspecto de controlar las plagas, si bien la atrocidad compuesta que es Apolión es de inspiración claramente babilónica y persa, no helénica. Apolión parece equipararse en el Apocalipsis con la Bestia. El término «Apolión» era relacionado a menudo por los primeros cristianos con el Diablo, y extravagantemente descrito, usándose aún como nombre alternativo para éste. Algunos estudios nos dicen que es un nombre de carácter esencialmente poético o simbólico. Personalmente no creo que sea poético, aunque muchos textos actualmente se consideren poemas. Actualmente muchos escritos que están siendo descifrados entre ellos los libros de Z. Sitchin con respecto a la interpretaciones de las tablillas suméricas  están siendo señalados como escritos poéticos para difamarlos o quitarles su auténtico valor. No considerando que las formas poéticas antiguas eran una forma social de transmisión de la historia pasada de los pueblos. Tal estupidez lo cometió y la sigue cometiendo el mundo académico. Así  tenemos como ejemplo, que durante el siglo XIX, este “conspirado mundo” desconoció que Troya existiera más allá del libro de Homero y fue Heinrich Schliemann un alemán que no creyó en los academicistas quien demostró que la Ilíada describía realmente escenarios históricos descubriendo las ruinas de Troya mucho más allá de ser observada como un grandioso poema de la antigüedad.

Pero continuemos, Apolión es un nombre simbólico que tiene mucho más elementos escondidos que lo que se observa a simple vista, pero profundicemos el misterio:

Sin embargo sepamos algo de Apolo primeramente: Apolo (en griego: Ἀπόλλων, transl. Apóllōn, o Ἀπέλλων, transl. Apellōn, apellai) fue una de las divinidades principales de la mitología greco-romana, uno de los dioses olímpicos. Fue llamado por los griegos «Apollon» o «Apellon», por los romanos «Apollo» y por los etruscos «Apulu» o «Aplu». El origen del nombre de Apolo es incierto. Los autores antiguos recogieron varios ejemplos de etimología popular. Así, Platón relaciona el nombre en su Crátilo con ἀπόλυσις, ‘redimir’, con ἀπόλουσις, ‘purificación’, con ἁπλοῦν, ‘simple’, en particular en referencia a la forma tesalia del nombre, Ἄπλουν, y finalmente con Ἀει-βάλλων, ‘el que siempre dispara’. Hesiquio relaciona el nombre «Apolo» con el dórico απελλα apella, que significa ‘asamblea’, por lo que Apolo sería el dios de la vida política, y también da la explicación σηκος, ‘rebaño’, en cuyo caso Apolo sería el dios de los rebaños y manadas. También es posible que apellai derive de una forma antigua de Apolo que pueda ser equiparada con Apaliuna, un dios anatolio cuyo nombre posiblemente signifique “padre león” o “padre luz”. Curiosamente Lucifer, es el “ángel caído”.

El vocablo latino Lucifer, era un epíteto habitual del planeta Venus, aunque en ciertas ocasiones se aplicó también a la estrella Sirio, cuyo orto se producía en verano. El nombre se debe, en un caso, a que el planeta Venus o astro de Venus puede verse muy brillante al amanecer justo en la zona del horizonte donde va a salir el sol, momentos antes de que se produzca el clareo y el asomar del astro: parecía pues que arrastraba tras de sí la luz del día. En el caso del orto de Sirio, la estrella Sirio, la más brillante del cielo de verano, se sitúa justo sobre el punto en que sale el sol en esa época del año, se eleva, y tras él avanza el sol en su salida. La palabra “Lucifer” viene del latín, formada de lux (luz) y ferre (llevar). y significa “portador de luz”. Es muy similar a la palabra fósforo del griego φως (phos = luz) y φέρειν (pherein = llevar, cargar).

Lucifer ya era identificado por la tradición veterotestamentaria con una estrella caída, ya que en el lenguaje bíblico las estrellas representan a los ángeles (curioso paralelo antiguo). Lucifer (del latín lux “luz” y fero “llevar": "portador de luz”) es, en la mitología romana, el equivalente griego de Fósforo oEósforo (Έωσφόρος) “el portador de la Aurora”.

Este concepto se mantuvo en la antigua astrología romana en la noción de la stella matutina (el lucero del alba) contrapuesto a la stella vespertina o el véspere (el lucero de la tarde ovéspero), nombres éstos que remitían al planeta Venus, que según la época del año se puede ver cerca del horizonte antes del amanecer o después del atardecer.

En la tradición cristiana, Lucifer representa al ángel caído, ejemplo de belleza y sabiduría a quien la soberbia condujo a los infiernos, transformándose en Satanás. Curiosamente, en la Edad Media, Apolo, fue identificado por los cristianos muchas veces con el Demonio o Lucifer.

Los griegos asociaron más tarde el nombre de Apolo con el verbo απολλυμι apollymi, “destruir”. Curiosamente similar al nombre “Apolion”. Además, se ha sugerido que Apolo procede de la divinidad hurrita e hitita Aplu, que era ampliamente invocada durante los años de plaga. Aplu, se sugiere, procede del acadio Aplu Enlil, que significa ‘el hijo de Enlil’, un título que se aplicaba al dios Nergal, que estaba relacionado con Shamash, el dios babilónico del sol.

En Atrahasis, Enlil intenta destruir a la humanidad en tres oportunidades, molesto por sus hábitos ruidosos. En el último de estos intentos, arrasa la Tierra con un Diluvio. Curiosamente esta historia es más antigua que lo escrito en el Torá hebreo o el antiguo testamento cristiano. Es decir Apolo, Enlil y Apolión son lo mismo. Todos guardan relación con el concepto “destructores”.

Sepamos que el concepto APOLION tiene un comportamiento etimológico similar a CENTURION ya que contiene el prefijo “ion” (que indicaría el estar a cargo de, ser jefe de...). En el caso de CENTURION,  derivaría del latín centurĭo, -ōnis. que significa jefe de una centuria. Cicerón refiere a “a cargo de 100 hombres”. Del mismo modo “Apolion” derivaría de apollo, -ōnis (jefe de Apolo o a cargo de Apolo).

Apolo también fue llamado Febo (en griego Φοῖβος, en latín Phoebus) es un apodo o epíteto del dios Apolo en la mitología clásica. Probablemente significaba originalmente "brillante". Curiosamente los poetas clásicos latinos también aplicaban el apodo Febo al dios sol.

Ahora bien, corrijamos la frase: “Y tienen por rey sobre ellos al ángel del abismo”  por 

“Y los aviones tienen por gobernante sobre ellos al mensajero del espacio”

Luego nos dice: “cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión”. O mejor dicho:

“cuyo nombre es el que está a cargo de Apolo o es jefe de Apolo”.

Pero continuemos: Apolión es entonces, jefe de Apolo o a cargo de Apolo. Sepamos entonces que Apolión deriva de Apolo, y dentro de la astrología, como información complementaria, está bajo la regencia del sol, cuyo signo zodiacal curiosamente tiene asociado a Leo y cuyo periodo va desde el 23 de Julio al 22 de agosto. Entonces Apolión es el león. Se acuerdan que también señalé que Apolo derivaría de Apaliuna, un dios anatolio cuyo nombre posiblemente signifique padre león o padre luz. Entonces no estamos tan lejos de saber de quién o de qué se trata.

Entonces, podemos asociar a padre león con padre Luz con Lucifer, el ángel caído, y con Apolo. Lucifer por tanto no es el caricatura que nos ha querido presentar la iglesia, más bien a Lucifer la humanidad le debe la luz, el conocimiento, independientemente de qué uso la haya dado o le de a ese conocimiento.

Luego, Juan continúa:
           
9:12 El primer ay pasó; he aquí, vienen aún dos ayes después de esto. 

Juan establece en rigor una suerte de calendarización,  “el primer ay” está circunscrito a la quinta trompeta. En este aspecto “el primer ay” es el advenimiento de “las langostas” entre otras cosas. El “ay” obedece a una lamentación, a una expresión de dolor. Posteriormente, Juan, señala que todavía faltan dos lamentaciones más o dos expresiones de dolor.

9:13 El sexto ángel tocó la trompeta, y oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro que estaba delante de Dios, 

Aquí Juan desvincula la quinta trompeta asociada a la primera expresión de dolor (“ay”) y asocia al sexto ángel o mensajero el toque de la siguiente trompeta y las siguientes expresiones de dolor. Ya sabemos en todo caso que es una “trompeta” y el concepto “angel”.

El concepto “cuerno” deriva de latín Cornu, como κέρας (keras) en griego, es una palabra de raigambre indoeuropea muy bien estudiada. Depende de una raíz indoeuropea *ker-/kor- (en grado o), vinculada a las ideas de cuerno, cabeza y materia córnea u ósea en general. Tiene paralelos en casi todas las lenguas indoeuropeas. Puede asociase a determinadas formas alargadas que dada la descripción de Juan, pudiera tratarse de formas parecidas a cuernos como en la imagen.

Por otra parte, La palabra altar viene del latín altar, altaris o altare, altaris (plataforma elevada, ara, altar), palabra tradicionalmente relacionada con la raíz de altus (alto), adjetivo del que proceden palabras de origen latino como alto, altanero, altivo, alzar, alzada, exaltar, ensalzar o peralte. Altus se forma a partir de una raíz indoeuropea *al-2 (crecer, alimentar, hacer crecer). Es decir, Juan nos habla de una plataforma elevada. Eso es lo que observó Juan y que lo asoció a una altar en términos de un escenario religioso. Por otra parte la palabra oro viene del latín aurum y este de una raíz indoeuropea (*aus-, brillo del sol saliente) que dio aurora. Curiosamente asociado con la lo orígenes del concepto “lucifer”. 
Por tanto no estamos frente a un altar de oro, estamos frente a una plataforma brillante como el sol saliente o de la aurora. 

“y oí una voz de entre los cuatro controles de la plataforma brillante” 

Juan no refiere a que fue “Dios” el que habló o fue una voz salida dentro de los “cuernos”. Juan señala que “de entre los cuatro cuernos”. Primero es una voz en off (El término voz en off se refiere a la técnica de producción donde se retransmite una voz no pronunciada visualmente delante de una cámara). Y segundo, es una voz evidentemente que no está asociada visualmente a ningún ser sino que proviene de esos cuatro controles. Por tanto, es un sonido transmitido. La palabra voz viene del latín vox, vocis (voz, sonido de la voz, sonido, acento, a veces grito, también palabra o vocablo).

 “y oí una transmisión de entre los cuatro controles de la plataforma brillante” 

Juan luego para completar el 9:13 nos dice: “que estaba delante de Dios”.

Evidentemente ese “Dios estaba detrás de los cuatro controles de la plataforma brillante” o bien “(de) los cuatro controles de la plataforma brillante que estaba delante de Dios”. Cualquier piloto o controlador de esos controles dentro de cualquier  plataforma, siempre estará detrás.  

La palabra Dios procede del latín deus. Y el latín deus, no procede en absoluto del griego Zeus. Lo único que sucede es que ambas palabras derivan de una raíz indoeuropea común *dyeu-/*dyu-, que significa "luz diurna", variante de la raíz indoeuropea *deiw- (brillo, luz). Y en efecto la palabra latina "deus", así como su variante "divus" (que están ambas en la base de nuestro término "Dios"), significan "ser de luz", pues así eran entendidos los dioses en los orígenes, como seres hechos de la materia de la luz y nimbados de ella. Lo que sucede es que el nombre Zeus (*Dyeus) tiene el mismo origen indoeuropeo. Por tanto cuando hablamos de “Dios” no hablamos de lo que usualmente comprenden las religiones, sino que hablamos de un ser de luz. 

En el fondo Juan nos dice:

9:13 El sexto mensajero emitió un sonido grave y fuerte, y oí una transmisión de entre los cuatro controles de la plataforma brillante que estaba delante de un ser de luz”.

Continuemos:

9:14 diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta: Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates.” 

La idea que está detrás de “diciendo al sexto ángel que tenía la trompeta:” se refiere  a la voz en el 9:13: “oí una voz de entre los cuatro cuernos del altar de oro”. Por tanto, la frase  correcta sería: y la “transmisión de entre los cuatro controles de la plataforma brillante le ordenó al sexto mensajero que emitió un sonido grave y fuerte:”

Continuemos:

“Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates.”

El río Éufrates (en griego: Ευφράτης en árabe: الفرات , Al-Furat; en turco:Fırat) es un gran río de Asia Occidental, el más occidental de los dos grandes ríos que definen la Mesopotamia, junto con el río Tigris.
Nace en Turquía, fluye por las montañas de Anatolia hacia Siria y posteriormente a Irak. El río confluye con el Tigris para formar el Shatt al-Arab, que luego desemboca en el golfo Pérsico. Tiene una longitud de 2.780 km. En la Biblia es conocido como "el río" y es el río que atravesaba Babilonia. 

Los nombres modernos del río Éufrates pueden haber derivado por etimología popular desde sus nombres sumerio y acadio, Buranun y Pu-rat-tu respectivamente. El primero aparece ya en una inscripción del siglo XXII a. C. asociado con el rey Gudea.
Etimológicamente, el nombre de «Éufrates» es la forma griega del nombre original, Phrat, que significa «fertilización» o «fructífero». Por otra parte, la segunda mitad de la palabra «Éufrates» puede derivar también tanto del persa Ferat como del griego φέρω (pronunciado [fero]), significando ambos «llevar» o «presentar».
También el Avestan hu-pərəθwa «bueno para cruzar», ha sido propuesto como etimología del Éufrates. Deriva del proto-indoeuropeo (pIE) *su- «bueno» (un cognado del sánscrito su-, griego eu-) + *per- «pasar por encima» (un cognado del inglés ferry y ford). Sin embargo, esto puede a su vez haber sido derivado por etimología popular de los nombres sumerio y acadio.

La palabra desatar (desenlazar, soltar lo que esta atado) viene del sufijo des- (negación de la acción) sobre el verbo "atar" y este del latín aptare = "adaptar, ajustar una cosa a otra". En pocas palabras al decir  “Desata a los cuatro ángeles” está diciendo “ ” .

A continuación señala: “que están atados junto al gran río Eufrates.”.

La palabra junto viene del latín iunctus-a-um (unido, uncido, enlazado) que no es más que en participio de perfecto del verbo iungere (uncir, enlazar, unir, poner el yugo). Entonces se refiere a “enlazado, unido, uncido al gran río Eufrates”.

Más allá de lo que la fe nos pudiera indicar, la pregunta es qué o quienes están amarrados o atados o adaptados o adecuados etimológicamente hablando al Río Eufrates: Pues bien, lo más cercano a esa idea sea que Juan se esté refiriendo a países.
Esto nos indica que serían 4 países o naciones o territorios que estarían “atados o amarrados, o adaptados o adecuados” al río Eufrates. El problema de esta idea es que técnicamente hay 3: Turquía, Siria, Irak. Un 4º sería quizás Arabia Saudita, pero éste último país recepcionándolo con aguas subterráneas. Sin embargo, no está considerado dentro del recorrido superficial. Tampoco refiere a países cuyos ríos sean afluentes del Eufrates, como Irán. Entonces, ¿cuál sería el 4º país? 

Observemos un mapa:

Aquí podemos observar a los tres países por donde fluye el río Eufrates, pero el 4º que nos falta podría ser, por los territorios conquistados, la agrupación Isis (iniciales en inglés para Islamic State of Iraq and Syria: Estado Islámico de Irak y Siria), antiguo nombre de la organización terrorista Estado Islámico. Conformando un referente denominado Califato.

Como pueden observar ISIS conformaría también un territorio junto al río Eufrates

“Turquía, Siria, Irak e Isis que están junto al gran río Eufrates.”.

Sin embargo no es así, ya veremos por qué.

El versículo 9:15 dice:

“Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la Hora, día, Mes y año, a fin de matar a la tercera parte de los hombres.”


Ya sabemos a qué refiere Juan cuando nos dice: “Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, Mes y año,”.

Convendría antes un poco entender el significado de la palabra Mensaje, ya que es la raíz de donde nace mensajero o el que llave un mensaje, deriva del provenzal messatge puede también entenderse lingüísticamente como un conjunto de señales, signos o símbolos que son objeto de una comunicación. Por tanto, cuando Juan refiere a Ángel, como ya dijimos, refiere a mensajero, y mensajero refiere al que lleva un mensaje o al que porta un conjunto de señales, signos o símbolos que son objeto de una comunicación.

Cuando dice: “que estaban preparados para la hora, día, mes y año,” se refiere a que ya estaban listos o siempre estuvieron en su lugar esperando.

¿En qué momento estarán listos todos para ese “hora, día, mes y año”?

Si penamos en ello nos daremos cuenta que si observamos un mapa los 3 países o naciones ya estaban situados, faltando sólo el 4º componente. Isis potencialmente  podría ser el 4º componente. Pero como ya señalé no lo es.

Juan nos dice a continuación: “a fin de matar a la tercera parte de los hombres.”

Actualmente el mundo, tiene aproximadamente al 2015 unos 7.376.471.981 humanos. La tercera parte de parte de ellos literalmente hablando serían 2.458.823.994.
Recordemos que sólo en la segunda guerra mundial murieron según cálculos más pesimistas unos 70 millones de personas. Es decir, para abarcar la cantidad anunciada por Juan estaríamos multiplicando aproximadamente por 35 veces, las víctimas que tuvo la segunda guerra mundial. Esto nos llevaría a pensar ¿qué tipo de guerra podría en un solo conflicto mermar a la población humana de tal manera? Como la población que abarca la cantidad señalada por JUAN no se ubica en la región donde están esos 4 territorios, entonces, la merma sería distributivamente a nivel mundial. Y un tipo de guerra tan devastadora únicamente sería una confrontación nuclear.

Pero por otra parte, Juan establece el lugar geográfico, donde serán mostrados esos signos o señales o símbolos para este evento. ¿No será que Juan refiere a la gente que se circunscribe a esa área geográfica?

Luego Juan señala a fin de ahondar más:

9:16 Y el número de los ejércitos de los jinetes era doscientos millones. Yo oí su número.”

Aquí es donde completamos el versículo 9:14. Veamos: Cuando Juan refiere a Jinetes obviamente, como ya lo habíamos analizado, alude a “los caballos y a sus jinetes,”  Es obvio que el número de 200 millones se refiere a maquinas de guerra. Sepamos que ningún ejército podría juntar 200 millones de tanques o armatostes parecidos.

Ahora ordenemos las ideas: Turquía, Siria, Irak e ? serán desajustados con su unión al río Eufrates. Ellos matarán a la tercera parte de los hombres. Y el número de los ejércitos de los (que mueven los tanques) era de 200 millones.

La población de Siria: 22.530.746 (2012)
La población de Irak: 31.129.225 (2012)
La población de Turquía: 77.695.904  (2014)
La población de Isis está contabilizada dentro de los anteriores países ya que pertenecen a territorios conquistados por ellos, por tanto no es Isis el 4º componente.

Entre esos 3 países hay casi aprox. 131.354.000, ¿qué país podría faltarnos para completar o aproximarnos al número de ejércitos de Juan?

Irán tiene 79.853.900 de habitantes esa cifra simplemente nos señala que el 4º país no es Isis como preliminarmente señalamos sino Irán. Entre esas 4 naciones tenemos “ejércitos” por 209.207.000.

Pero ¿por qué Irán si el Eufrates no lo recorre?

Antes de responder veamos que se entiende por “ejércitos”. La palabra ejército viene del latín exercitus (grupo de gente entrenada militarmente), derivado del verbo exercere (ejercitar), formado con el prefijo ex- (hacia fuera), el verbo arcere (encerrar, contener) y el sufijo -ito (que ha recibido la acción). La idea era de estar encerrado practicando y preparando para la batalla, sin cesar.

En pocas palabras no se refiere a lo que entiende hoy en día sino más bien a gente que siempre ha estado o está entrenando para la guerra o tienen noción de ella. Esos países siempre han tenido conflictos desde mucho tiempo, por ello yo sumo los habitantes de cada país. No se refiere a la sumatoria de los efectivos militares de los países que están involucrados, en la época de Juan se entendía como todos los que están aptos para combatir e ir a la guerra. Se entendía por pueblos enteros menos los no aptos: niños, mujeres, minusválidos y a personas ancianas. Todos los pueblos de la antigüedad debían saber luchar ante cualquier llamado de sus reyes. Recopilando, entonces, el capítulo 9:14 actualizado nos diría:

9:14 le ordenó al sexto mensajero que emitió un sonido grave y fuerte: no adaptes o no ajustes o no adecues, no acomodes a Turquía, Siria, Irak e Irán que están ajustados, adecuados, acomodados (y) unidos al gran río Eufrates.”

Recordemos algunas contiendas que han tenido como protagonistas a estos 4 países sólo por nombrar algunos:

  • El constante clima bélico entre esos 4 países con el pueblo kurdo que curiosamente se sitúa dentro territorialmente dentro de estos mismos cuatro países. Son entre 55 y 60 millones de personas (no existen censos rigurosos), aproximadamente un 45 % de los cuales vive en Turquía, un 25 % en Irán, otro 25 % en Irak y un 5 % en Siria
  • Conflicto entre Irán e Irak 
  • Conflicto denominado Guerra del golfo I
  • Conflicto llamado guerra del golfo II
  • Conflicto Judío – Sirio
  • Conflicto civil en Siria
  • Conflicto entre Isis y Siria
9:17 “Así vi en visión los caballos y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de su boca salían fuego, humo y azufre” 

En este versículo en especial del capítulo 9 observamos  que Juan nos habla de una maquina de guerra lo cual como no puede conceptualizar simplemente lo compara o lo asume como un ser u objeto racionalmente conocido por él. En este caso un caballo. Sepamos que la antigua caballería estaba conformada por caballos y jinetes, cosa que usualmente Juan observaba en su entorno socio – cultural. Pero, hacia el futuro, resulta curioso observar que esa misma caballería reemplazó a los caballos por tanques pasándose a llamar caballería blindada.

Veamos esto: “y a sus jinetes, los cuales tenían corazas de fuego, de zafiro y de azufre” En todo tanque existe una tripulación de soldados (“y a sus jinetes...”) que está protegida bajo esa torreta o dentro el tanque.(“los cuales tenían corazas...”) Y dentro de ella por la capacidad de fuego que tienen esos “jinetes” en ese tanque (“corazas de fuego, de zafiro y azufre”). Es obvio pensar que cuando se habla de tripulación de un tanque es la misma homologación que decir “...los caballos y a sus jinetes...”.

Ahora bien, “Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones;”. El concepto “eran como” presupone una abierta comparación donde homologa “las cabezas de los caballos” con las torretas de los tanques y las hace parecer “como cabezas de leones” y de cuya “boca” o cañón “salían fuego, humo y azufre”, en definitiva tal visión supone a un tanque disparando. El olor a compuesto explosivo que desprenden los obuses no era conocido, Juan observó humo y fuego que se desprendía al lanzar un obús. El concepto “zafiro” es notablemente curioso, por que el es un mineral compuesto de óxido de aluminio, de color azul y de extraordinaria dureza. En pocas palabras también es una comparación sea por la torreta (forma) o bien por su “extraordinaria dureza”. La palabra zafiro en todo caso, viene del latín sapphirùs, la cual a su vez proviene del griego σάπφειρος (sappheiros), y a su vez ésta viene del hebreo chappir (ספיר = Safir), que significa pulcro y pulcro es limpio. Deriva del latín pulcher que significa muy hermoso y muy limpio.


Curioso es también observar cuando Juan refiere a “Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones” dado que se refiere a la torreta de un tanque por la forma alargada y gruesa de dicho componente del tanque y que semeja a una melena de león.

Entonces reemplacemos esta visión por la que sí corresponde:

9:17 “Así vi en visión los tanques y a sus ocupantes, los cuales estaban bien protegidos. Y las torretas de los tanques eran gruesas y alargadas; y de sus cañones disparaban obuses”

Sepamos que los tanques fueron una invención que recién asomaron a la acción bélica hacia finales de la primera guerra mundial. Por tanto, Juan se refiere a ellos. A partir de ese período hacia delante.

9:18 Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca.

¿Cuáles fueron esas tres plagas? Antes que nada precisemos qué se entiende originalmente como “plaga”. La palabra plaga viene del latín plaga (herida profunda, llaga) y está estrechamente relacionada con la raíz indoeuropea *plak-2- (pegar, golpear) y con el verbo plangere. Por tanto, lo que aprecia Juan como plagas son heridas profundas o llagas producidas o relacionadas con la idea de golpe, (golpear). Ahora bien éstas tres son:
  1. La plaga de las langostas (9:7)
    O mejor dicho las heridas profundas provocadas por el golpe de los aviones
  2. La plaga los 4 Ángeles (9:15):
    O mejor dicho las heridas profundas provocadas por el golpe de los tanques
  3. La plaga de los caballos y sus jinetes (9:17)
    O  mejor dicho las heridas profundas provocadas por el golpe de 4 países 

Eso es lo que realmente visualiza Juan.

Y curioso que vuelva a repetir la idea de: “fue muerta la tercera parte de los hombres;”. Veamos por qué es curioso:

En la época de Juan no existía la idea de un mundo que se extendiera más allá de los pilares de Hércules o mejor dicho del estrecho de Gibraltar y las costas ibéricas. Por tanto su concepción de “humanidad” o “población mundial” sólo se reducía a la extensión del Imperio romano. Por tanto, “fue muerta la tercera parte de los hombres;” está referida sólo a la población del Oriente medio o donde se circunscriben los 4 territorios mencionados como ángeles.

Y curioso que repite también la idea de “por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca,”. Porque avala la idea de que se está refiriendo al desenvolvimiento de maquinas de guerra y de países beligerantes. En pocas palabras, “fue muerta la tercera parte de los hombres; por el fuego, el humo y el azufre que salían de su boca,” se refiere explícitamente a que dicha merma en la población que se circunscribe en torno al Eufrates o representan a los cuatro ángeles desatados se debe a una zona de guerra constante, cosa que efectivamente que ha sucedido y que está sucediendo. 

9:19 “Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas; porque sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban.” 

Analicemos la idea: “Pues el poder de los caballos estaba en su boca y en sus colas”. Para Juan como ya había señalado los caballos son tanques y más que obvio que el poder de esos tanques está en su “boca” o mejor dicho en sus cañones. Pero aquí agrega “y en sus colas”. ¿A qué se estará refiriendo?

En la figura apreciamos un tanque, en la cual apreciamos “la boca” de un tanque, es decir su cañón.

Si ponemos atención a las características de las “colas” de Juan podemos indicar que “sus colas, semejantes a serpientes, tenían cabezas, y con ellas dañaban.”, es decir una serpiente tiene la cualidad física de ser alargada. Las colas de esos “caballos” en definitiva son alargadas y “tenían cabezas y con ellas dañaban” si Juan esta asociando ciertos animales para escribir lo que está viendo. Una cabeza es algo que se diferencia del resto del cuerpo. Por tanto lo que está viendo Juan es un lanza misiles. Observemos uno cualquiera:

9:20 “Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos, ni dejaron de adorar a los demonios, y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar;”

Juan al referirse a “los otros hombres” se refiere justamente  a los “que no fueron muertos con estas plagas,”. Es decir a los que se salvaron de las guerras y conflictos en la zona. Y que todavía pese a su sobrevivencia todavía “ni aún así se arrepintieron de las obras de sus manos” es decir pese al horror de la guerra mantuvieron y mantienen sus malas acciones, sus actos. Podríamos inferir que a partir de esas palabras, que al ser estados musulmanes mayoritariamente Juan asume una postura procristiana.  

Juan luego agrega: “ni dejaron de adorar a los demonios,”.

Pero observemos el origen de la palabra “Demonio”: La palabra demonio proviene del griego δαιμονιον [daimon], "genio". Esta palabra aparece en la Biblia. Cuando San Jerónimo tradujo la Vulgata [ver: Biblia] usó la palabra daemonium. De ahí paso al castellano como demonio. 

La palabra griega daímon tiene, sin embargo, antiguo uso en la cultura griega anterior al cristianismo. Aparece ya en Homero (por ejemplo, Ilíada XV, 468), y significa ante todo cierta divinidad, buena o mala, que no está en el panteón de los grandes dioses, sino como cierta divinidad "menor". Así es presentada en Platón, donde el concepto tiene gran importancia, y aparece en muchos de sus diálogos ya como un intermediario entre dioses y hombres (Banquete, discurso de Sócrates), o como un "genio" del propio Sócrates, que, curiosamente, le dice lo que no tiene que hacer (Fedón; Banquete, discurso de Alcibíades). No fue sino con el cristianismo que 'demonio' tomo su noción de maléfica, maníaca, "diabólica". 

Por tanto, la palabra es una creación cristiana. Y que refuerza la idea de Sitchin y de otros estudiosos de que en el fondo, el cristianismo nace a raíz de un conflicto anterior entre los verdaderos creadores de la humanidad. Una raza extraterrestre. A fin de reforzar la idea de la existencia de un Dios único y de seguidores sumisos y obedientes, tal como se expresa abiertamente en el Génesis bíblico. En contraposición, con la idea de todos los pueblos de la antigüedad. Que creían en estos seres superiores que conformaron verdaderos panteones junto a dioses menores, usualmente conocidos como semidioses y usualmente descendientes de los Dioses mayores, y que en definitiva es el legado de quienes nos crearon. Enlil y Enki enfrentados hasta el día de hoy. Este enfrentamiento todavía se mantiene.

De ahí que Juan asuma que el Dios musulmán en definitiva es un demonio, pues está refiriéndose a los habitantes de esas regiones, ampliamente musulmanes.

Paréntesis aparte es darse cuenta que todas las religiones monoteístas tengan el mismo origen. Asia. Y que aquellas que pertenecían a otros mundos: América, África, Oceanía, Y Europa fueran aplastadas.

Más todavía se refuerza la idea en: “y a las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar;”

Porque Aquí Juan en una abierta visión crítica que no respeta la libertad de elección o de albedrío, pregonado por los mismos cristianos. Aquí se observa el verdadero conflicto que hay detrás del Apocalipsis y de gran parte de la historia de la humanidad. El conflicto de los dioses.

Juan detalla una serie de materiales que son los más comunes y más usados en aquella época para la reproducción de formas e imágenes y nos dice que “... las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar;”. En pocas palabras hay una “oscura obsesión” por desacreditar cualquier manera de que los hombres puedan reproducir, presenciar o vivenciar a sus divinidades. Asoma Esta obsesión incluso adquiere ribetes de proporcionar una fe ciega y absoluta. Jesús de Nazaret señala en Juan “20:29 Jesús le dijo: Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.”.

¿Pero por qué?

Porque ese “Dios” de Juan intenta de alguna manera esconder el verdadero conflicto.
El que los hombres no sepan quienes son sus verdaderos creadores. Por ello debían destruir toda la riqueza cultural de los pueblos más antigas que el cristianismo incluso. En esa riqueza de esos pueblos está la verdad.  Recordemos a Mateo cuando en su evangelio señala: “28:18 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. 
28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 
28:20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.”

Sitchin tenía razón al señalar que la raza humana es una creación de otros seres inteligentes extraterranos. Y estos en algún momento de la historia oculta mantuvieron un conflicto de proporciones que ya veremos en otros parajes del Apocalipsis.

De ese conflicto podemos establecer las siguientes dicotomías:

  • La adoración de varios Dioses  - Adoración de un único Dios
  • Albedrío - Conocimiento (Lucifer) – Sumisión y obediencia (Dios)
  • Imágenes de los Dioses – Ninguna imagen de Dios    
Curioso es entonces leer:   “... las imágenes de oro, de plata, de bronce, de piedra y de madera, las cuales no pueden ver, ni oír, ni andar;”. Y es curioso porque desacredita cualquier representación, de cualquier cultura y época sobre Dios y sobre Dioses. Y establece esta desacreditación de la misma manera de que lo impuso Moisés incluso eliminando a los adoradores del Becerro de oro. En tiempos del Éxodo, el becerro de oro fue un ídolo metálico o escultura quadrúpeda que figura en el texto bíblico, donde es construido y venerado y subsecuentemente destruido (Éxodo 32). Se trató de un objeto de culto, posiblemente de idolatría, adorado por parte considerable de los antiguos hebreos acampados al pie del Monte Sinaí y durante la ausencia de su líder, Moisés. 

Según la Biblia, el becerro de oro fue hecho por Aarón, hermano de Moisés, en respuesta a las demandas de gran parte de los israelitas de seguir «dioses que marchen delante» de ellos. El incidente tuvo lugar mientras Moisés se hallaba en la cima del Monte Sinaí. Dicho incidente es a veces referido como «el pecado del becerro».
Entre los israelitas, los levitas rechazaron el becerro de oro y se negaron a adorarlo, mas parte considerable del pueblo consumó de buena gana aquello que tradicionalmente es considerado anatema por todos los patriarcas de Israel: la adoración de la materia inerte bajo la forma del ídolo, que en el caso en cuestión equivalía no solo a mera idolatría sino también una posible cosificación simbólica del Todopoderoso.

También tiene razón el documental Zeitgeist (es originalmente una expresión del idioma alemán que significa "el espíritu (Geist) del tiempo (Zeit)". Se refiere al clima intelectual y cultural de una era) en donde se señala que la humanidad atraviesa por ciclos de casas zodiacales ahí ubican al becerro de oro en la Casa de Tauro, al igual que el mito del minotauro (Toro). Recordemos que este documental está estructurado en tres partes. La primera es una exposición del cristianismo como un mito, un híbrido astrológico-literario. Este mito, argumenta Joseph, constituye el terreno abonado sobre el que pueden funcionar nuevos mitos en los que las masas crean ciegamente y así ser manejados con mayor facilidad. La segunda parte, analizando los atentados del 11-S, expone el funcionamiento de la propaganda y adoctrinación mediática, logrando que los propios ciudadanos acepten ser más controlados por sus gobiernos pese a que eso suponga una reducción de sus libertades. La tercera sección habla sobre la política y economía global, enfocándose en el monopolio del dinero (junto a la especulación financiera) y el gasto militar. Según Zeitgeist, el cristianismo, junto con todos los demás sistemas teístas de creencia, es el fraude de la era. Sirvió para separar las especies del mundo natural e igualmente el uno del otro. Respalda la sumisión ciega a la autoridad. Reduce la responsabilidad humana al efecto de que «Dios» controla todo y crímenes a su vez terribles se pueden justificar en nombre de la divinidad. Y lo más importante, faculta a aquellos que sabiendo la verdad, utilizan el mito para manipular y controlar sociedades. El mito religioso es el dispositivo más potente que jamás se haya creado, y sirve como terreno psicológico sobre el que otros mitos pueden florecer.

Sin embargo este documental acusa una conspiración que existe realmente, pero no con los acusados que intenta develar. Los acusados son en realidad la facción que creó el cristianismo, no antes de seducir a un pueblo nómade sacándolo de Ur. El pueblo judío. Y esa facción se sitúa dentro del pueblo de los Dioses. También se equivoca, este documental al hacer portadores de conocimientos astrológicos a los antiguos pueblos de la humanidad, dado que son muy escasos los pueblos que lo establecen con tanta rigurosidad científica, incluso mayor de la que pudiera siquiera imaginarse. Ellos son herederos de la información que nos legaron los antiguos dioses. 

Zeitgeist establece ciclos precisos de ciertos períodos astrológicos. Los antiguos pueblos no tenían una mirada hacia las estrellas, a no mediar que ancestralmente supieran que sus orígenes eran esos. Todas las mitologías establecen una creación que provenía de Dioses del espacio no de un Dios único. 

Vuelvo a señalar, Sitchin (“La guerra de los dioses y los hombres”) tenía razón en este aspecto y lo avala lo acontecido en las visiones de Juan en el Apocalipsis que ya veremos. 

Retomemos eso de la casa de Tauro, que lo señala el documental: luego de la casa de Tauro asoma la casa de Piscis donde su símbolo obvio son dos peces y que el cristianismo en su primera época tenía por representación. Del mismo modo, En Lucas 22:10, cuando Jesús es cuestionado por sus discípulos acerca de donde seria la siguiente pascua después de su partida, Jesús responde:

"Observad, cuando estéis entrando en la ciudad, allí estará un hombre esperándote con un cántaro de agua. Síganlo hasta la casa en dónde entre.". La era de Acuario. Zeitgeist se equivoca también en establecer el inicio de la era de acuario, hacia el año 2150 D.C.

He creído conveniente repasar estas ideas de otros documentos y documentales, apartándome de lo que nos incumbe, a raíz de establecer en qué período se establecerá el Apocalipsis. También lo relacionaremos más adelante con Nostradamus.  

Así cuando se inventó la astrología se dice acontecía la Era de Aries, actualmente el punto vernal transita sobre Piscis, por lo que se dice que estamos en la Era de Piscis, y la siguiente era relativamente cercana es la de Acuario a la que entraríamos alrededor del año 2148. Sin embargo, a finales del siglo XX y principios del XXI, la astronomía moderna ha adquirido mayores y más precisos detalles sobre los movimientos de la Tierra como Bamboleo de Chandler, los Ángulos de Euler y la Nutación, fenómenos íntimamente asociados con la precisión del eje terrestre que podrían poner en entredicho las creencias metafísicas asociadas al movimiento axial terrestre. Lo que haría reducir en 150 años aproximadamente la entrada a la era de acuario. En rigor es una fecha casi exacta la que plantea Nostradamus al decir señalar: El séptimo Milenio (2000 – 2099) como base.
Pero continuemos:

9:21 “y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus hurtos.” 

La palabra hechicería derivada de hechizo y tiene su origen en el latín de facticius y que significa no natural, artificioso, fingido. Sus componentes léxicos son Facere (Hacer) más el sufijo -icio (Semejanza).

El elemento “de sus homicidios” dice relación con matar a los hombres, no de sus hechicerías, guarda relación con “construir o hacer cosas para semejarse”, pero ¿a quién?

Si está referido a los pueblos ribereños del Eufrates, entonces se refiere al Islam y a su creador, ni de su fornicación, este elemento independiente de lo que pudiera pensarse establece en rigor el no reproducirse fuera de la familia o del matrimonio o del pueblo. Lo de las prostitutas o burdeles, pese a ser una palabra latina, su vocablo derivaría de una significación mucho más antigua. Con respecto a está palabra, vuelve a introducirse una visión animadversión con estos pueblos del Eufrates. Puede deberse su visión polígama.

Finalmente “ni de sus hurtos” Sepamos que hurtar deriva del latín Furtum que significa acción de robar. Otra animadversión de Juan con estos pueblos del Eufrates.

La frase diría:

Sin embargo curiosa el advenimiento del Islam como para probar la existencia de un conflicto entre los dioses. Veamos un pequeño resumen:

Mahoma: Un muchacho árabe fue el hombre llamado a cambiar la manera de pensar y sentir de sus compatriotas. Huérfano de madre a los seis años, tuvo una infancia muy dura. A los 24 años estaba al servicio de la viuda Khadidja y dirigía las caravanas que se encaminaban a Egipto, Palestina y el Golfo Pérsico. Conoció las doctrinas cristiana y judía y llegó a la convicción de que la idolatría era algo absurdo. A los 40 años tuvo crisis místicas y alucinaciones y creyó oír la voz de Dios que le hablaba por medio del arcángel San Gabriel.

Llegó a la conclusión de que sus compatriotas acabarían por ser conquistados si antes no alcanzaban la unidad política, la paz interna y rendían culto al Dios verdadero. Para salvarles comenzó a predicar una nueva religión a la que designó con el nombre de Islam, que significa resignación a la voluntad de Dios.

Aclaremos algo: Islam vuelve a la idea de sumisión absoluta, de fe ciega (resignación).
La palabra “resignación” está conformada con raíces latinas y significa “acción de devolver un cargo, entregar un signo de poder”. Vuelve Zeitgeist a tener razón.

En la religión musulmana, se considera a Mahoma «el sello de los profetas» (jātim al-anbiyā' خاتم الأنبياء), el último de una larga cadena de mensajeros enviados por Dios para actualizar su mensaje, entre cuyos predecesores se contarían Abraham, Moisés y Jesús de Nazaret.
En uno de los preceptos del Islam está el de luchar y combatir al infiel. ¿Y qué se entiende por infiel? Explícitamente dicha religión expresa que todo aquel que no profesa la religión de Mahoma: el Islam. Entonces, el cristianismo persigue lo mismo expresado por Jesús según las palabras de Mateo. Y lo persiguió de manera belicosa: Convirtiéndose de perseguida por Roma en perseguidora de los herejes, paganos e idolatras. Y dentro de estos, se consideraban científicos, sabios, eruditos, de otras religiones, etc. O todo aquel que de alguna manera no expresara su sumisión y fe ciega en el Dios cristiano.

Dos religiones que son literalmente antagónicas. La contrapartida creada por otra de las facciones de los dioses. Si comprendemos las fechas del advenimiento del Islam, posteriores al cristianismo, comprenderemos que dicha religión fue creada para ser antagónica.

Prueba de ello, son las cruzadas y hasta el día de hoy, los enfrentamientos de Oriente – Occidente.

También resulta curioso el nombre del Islam, lo que refuerza la idea de un solo Dios y su ciega devoción. Curiosa la intervención del arcángel Gabriel. Ya sabemos que se trata de un “mensajero superior”. El nombre de Gabriel o Gabri – El ( la fuerza y la voluntad de Dios).

Lo que realmente dice Juan es:

9:21 “y no se arrepintieron de matar hombres, ni de tratar de semejarse, ni de su poligamia, ni de sus robos.” 

En pocas palabras el Islam es creado para contrarrestar la penetración Cristiana. Si el hombre necesita creer en un solo Dios de manera ciega y sumisa, qué explicaría el hecho de que tenga que imponerse.
 
En pocas palabras estamos ad portas de darnos cuenta que el Apocalipsis, por lo menos en este capítulo, se trataría de una guerra abierta en el medio oriente. El conflicto final entre dos religiones que reclaman el derecho a ser única. Un conflicto creado por dos facciones de dioses que todavía se enfrentan. La primera para dominar al mundo; la segunda para contrarrestar ese dominio.